La educación sexual integral ha sido reconocida por la OMS como un aspecto esencial del desarrollo humano. Implica educar desde la biología, los afectos, el deseo y la razón de forma ética para lograr un desarrollo de la sexualidad pleno y libre. Consideramos que cada persona es un ser para la relación y el amor, respetando su dignidad.
Como sabemos, la tecnología permite que hoy la pornografía esté 24/7 al alcance de cualquier menor o adolescente, muchas veces de forma no deseada.
Cada vez se publica más material en relación al consumo de pornografía y sus efectos perjudiciales, pero sigue siendo necesario dotar a las familias de herramientas prácticas y acompañamiento para enfrentarse a esta realidad en las diferentes etapas de la vida, de una manera realista, actual y positiva.
En este contexto, las familias tienen un papel clave. Educar desde casa de forma natural, en un clima de confianza, igualdad, respeto y escucha es la base de una educación afectivo-sexual integral y la mejor forma de prevenir el acceso a la pornografía.
Wow!, el nombre elegido, indica asombro, sorpresa, fascinación. Nos parecía una palabra adecuada debido a que la sexualidad, como algo único, personal, incluso misterioso, nos acerca al significado de esa interjección.
Esta guía, con ideas prácticas, quiere ser una herramienta que acompañe a las familias en este desafío. Educar, en el fondo, es enseñar a desear y extraer lo mejor de sí mismo. La pornografía, claramente, va en dirección opuesta.
(Extraído del documento).