La tecnología ha transformado las dinámicas de trata y explotación sexual de niñas, niños y adolescentes, ampliando los entornos de riesgo y las formas de captación, control y explotación.
Este informe analiza la problemática, identifica patrones emergentes y propone prioridades para fortalecer la prevención, la detección temprana y la protección integral.
La respuesta, por tanto, requiere un enfoque multisectorial, basado en derechos humanos y en la colaboración sostenida entre instituciones públicas, sociedad civil, sector privado y plataformas digitales.
(Extraído del documento).