En edades tempranas, a los niños y niñas les puede resultar difícil explicar cómo se sienten. Es probable incluso que en muchos momentos lo expresen de forma contraria y que no entendamos qué les pasa. “El desarrollo emocional y el desarrollo del lenguaje no siempre avanzan al mismo ritmo”, explica a elDiario.es Mariana Capurro.

Esta psicóloga general sanitaria revela que, especialmente hasta que cumplen siete u ocho años, las personas menores de edad pueden no saber cómo nombrar sus emociones, y muchas veces el idioma que utilizan es la conducta. ¿Cómo pueden entonces los padres trabajar con sus hijos ese reconocimiento de las emociones desde pequeños? ¿De qué manera validar el mensaje? ¿Qué cambios en el comportamiento se pueden observar si existe algún tipo de desajuste?

Notcicia completa: eldiario.es

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