En este artículo, examinamos las estrategias de resistencia de los niños durante las interacciones de captación sexual en línea (online groominíg), específicamente las diversas formas en que emplean el manejo de la imagen social (facework) para contrarrestar los avances de los captadores. El estudio identifica tipos de resistencia discursiva infantil basándose en taxonomías establecidas de cortesía y descortesía (Brown y Levinson, 1987; y Culpeper, 2016, respectivamente) y cuantifica la tendencia de los niños a manifestarlas, utilizando como evidencia un corpus especializado de 80 registros de chat de captación sexual en línea, facilitados por las fuerzas del orden del Reino Unido con fines de investigación. Asimismo, el estudio analiza cómo los niños ejercen dicha resistencia discursiva como parte de un proceso interactivo dinámico. Nuestra investigación revela que la resistencia manifestada por los niños se distribuye de manera bastante equilibrada entre modalidades basadas en la cortesía y en la descortesía. La mayor parte de la resistencia basada en la cortesía se orienta a las necesidades de imagen positiva, reflejando objetivos de los niños respecto a relaciones personales o románticas; por el contrario, la resistencia basada en la cortesía negativa responde al desequilibrio de poder entre adulto y niño (o manipulador y víctima) propio de estas interacciones. La mayor parte de la resistencia basada en la descortesía también se orienta a las necesidades de imagen positiva -actuando principalmente en contra de ellas mediante la estrategia de «ignorar o desairar»-, mientras que la resistencia basada en la descortesía negativa tiende a manifestarse mediante el bloqueo del interlocutor. Este es el primer estudio que identifica sistemáticamente los tipos de resistencia y su materialización discursiva en un corpus considerable de registros reales de chat de captación sexual en línea. Sus hallazgos contribuyen al desarrollo de tecnologías preventivas para combatir el problema, en aumento a nivel mundial, de la explotación y el abuso sexual infantil facilitados por la tecnología.

(Extraído del documento).

 

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