La mallorquina Patricia Cardona, superviviente y activista contra el abuso sexual infantil sabe del poder que tiene un gesto para que la empatía se abra paso entre la polarización política. Su intervención el 15 de abril en el Parlamento Europeo en Bruselas dejó a muchos con la boca abierta. Pidió a todos los asistentes que se pusieran en pie y respiraran profundamente.
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