La discapacidad infantil—que no es un fenómeno minoritario, sino que alcanza en España cifras superiores al 2 %— comporta dificultades de gran calado que requieren intervenciones terapéuticas y educativas extensas y especializadas para garantizar la igualdad de oportunidades en el día a día. Sin embargo, los datos representativos de la encuesta EDAD-2020 indican que una proporción sustantiva de la infancia con discapacidad en España no tiene bien cubiertas sus necesidades terapéuticas, educativas y de desarrollo.

Es urgente integrar plenamente a la infancia con discapacidad en las políticas familiares, educativas, de conciliación y de lucha contra la pobreza infantil, así como impulsar recogidas regulares de datos representativos, poblacionales o de cohorte a gran escala que contemplen las necesidades y características específicas del colectivo.

(Extraído del documento).

 

 

 

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