El presente informe ha utilizado como principal fuente de datos la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales (EINSFOESSA), cuyas bases de datos fueron cedidas por la Fundación FOESSA a la Plataforma de Infancia.

La importancia de la metodología FOESSA de mediación y caracterización de la exclusión social basada en la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales (EINSFOESSA) reside en que nos permite analizar con mucha más profundidad la persistencia de la exclusión social dentro de grupos sociales que muchas veces caen dentro del vacío estadístico.

La pobreza infantil es un fenómeno estructural y persistente, cuya transmisión de generación en generación limita no solo el presente de quienes la padecen, sino también sus oportunidades de futuro. En 2024, España fue el país de la Unión Europea con mayor tasa de pobreza infantil, el 29,2% de las niñas, niños y adolescentes viven por debajo del umbral de la pobreza, frente al 19,3% de media de la Unión Europea. Paradójicamente, este dato se produce en un contexto general de reducción de la pobreza en el país. El 17,8% de la población adulta está en riesgo de pobreza y, en total, casi 9,6 millones de personas (19,7% del total nacional) se encuentran en esta situación.

El resultado es claro: la población infantil sufre una tasa de pobreza que supera en casi diez puntos porcentuales a la del conjunto de la sociedad. Esta brecha -una de las más amplias de toda la serie histórica- refleja dos tendencias preocupantes: la persistencia de una tasa muy superior entre la infancia y el ensanchamiento de esa distancia en los últimos años.

Sin embargo, pobreza y exclusión social se miden más allá de los indicadores económicos. La Fundación FOESSA, creada por Cáritas Española es un referente en el estudio de la pobreza y la exclusión social en España. A través de su Encuesta sobre integración y Necesidades Sociales (EINSFOESSA) y de sus Informes sobre Exclusión Social, analiza con rigor las transformaciones estructurales que afectan a la cohesión y al bienestar de la sociedad. La mediación de la exclusión social parte de un enfoque dinámico y multidimensional -ejes económicos, político y relacional- concretado en 37 indicadores cuya presencia o acumulación condiciona la integración social. El índice Sintético de Exclusión Social (ISES) integra en un único valor las distintas formas de exclusión que afectan a los hogares; tanto los indicadores como el método han evolucionado a lo largo de las seis ediciones de la EINSFOESSA (2007, 2009, 2013, 2018, 2021 Y 2024), proporcionando un sistema más riguroso, estadísticamente sólido y sensible a los cambios sociales.

Por su parte, la Plataforma de Infancia lleva años abordando el problema de la pobreza infantil, tanto a través de sus análisis de la Encuesta de Condiciones de Vida (INE) como con estudios propios. Para este informe la Fundación FOESSA ha cedido sus bases de datos para que sean analizadas desde la expertirse y la perspectiva de infancia que posee la Plataforma. Esta primera colaboración es especialmente relevante porque fortalece así el compromiso compartido por una sociedad más justa e inclusiva que incluya a la infancia como eje central del análisis. 

Desde una perspectiva estructural y basada en los derechos de la infancia, este informe analiza cómo las condiciones de vida y la inclusión social de niñas, niños y adolescentes están determinadas por factores interrelacionados y multidimensionales que van más allá de la pobreza monetaria: la precariedad laboral de padres y madres, la inestabilidad residencial, el acceso desigual a servicios básicos, la falta de redes de apoyo, o la limitada participación en espacios de socialización, ocio y aprendizaje no formal. Estas desigualdades se manifiestan con especial intensidad en hogares monomarentales, infancia con discapacidad, población gitana o infancia con origen migrante, donde con frecuencia se acumulan múltiples factores de exclusión. 

(Extraído del documento). 

 

 

 

 

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