La salud mental infanto-juvenil está hoy en la agenda pública: es noticia, es motivo de preocupación social y es vista como una prioridad inaplazable. Los datos sobre prevalencias son alarmantes. La OMS señala que una de cada siete personas jóvenes de entre 10 y 19 años tiene algún trastorno de salud mental, UNICEF estima que más del 13% de adolescentes vive algún problema psicológico significativo, y el INE registra un aumento notable de las conductas suicidas, que se duplicaron en menores de 15 años durante el primer año de la pandemia
En este contexto, esta investigación impulsada por la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA nace de una urgencia compartida y de un compromiso firme: poner el conocimiento al servicio de la transformación social, visibilizar los desafíos actuales y contribuir a diseñar políticas públicas y estrategias de intervención que respondan a las necesidades reales de la infancia, la adolescencia y la juventud.
(Extraído del documento).