La trata de seres humanos es una incuestionable violación de los derechos humanos, un fenómeno de preocupantes dimensiones, que constituye una de las más abusivas y sangrantes formas de reducción del ser humano a simple mercancía, afectando a la dignidad, la libertad, la capacidad de decisión.
La trata de seres humanos con fines de explotación sexual, especialmente de mujeres y niñas, sus principales víctimas, constituye una de las vertientes más crueles de este ilícito comercio. Es una manifestación de la situación de desigualdad en la que se encuentran las mujeres y constituye una clara expresión de la violencia sobre la mujer por el mero hecho de ser mujer.
(Extraído del documento).