En el presente informe se examina el derecho de los niños a la vida familiar en los contextos de la migración y el asilo y se destaca la creciente brecha existente entre las obligaciones internacionales de los Estados y las políticas migratorias que socavan la unidad familiar. El Relator Especial sostiene que la gobernanza de la migración debe regirse por el interés superior del niño y reconoce que la vida familiar está estrechamente vinculada a los derechos de los niños al desarrollo, la atención de la salud, la educación, la identidad y la protección.
El informe se centra en el perjuicio que supone la separación familiar como consecuencia de la detención, la expulsión y otras medidas de control migratorio, y hace hincapié en que la detención de menores y familias por motivos de inmigración nunca redunda en el interés superior del niño. El Relator Especial también expresa su preocupación por las políticas de externalización y los obstáculos a la reunificación familiar, en particular la imposición de requisitos restrictivos y la inexistencia de garantías adecuadas.
En sus recomendaciones, el Relator Especial insta a los Estados a que pongan fin a la detención de menores y familias por motivos de inmigración, eviten la separación familiar, refuercen los procedimientos de reunificación familiar, amplíen las vías de migración regular y las medidas de regularización, mejoren la cooperación transfronteriza en materia de protección de la infancia y hagan frente a la xenofobia que afecta a las familias migrantes.
(Extraído del documento).