Poner fin al castigo corporal: una prioridad en materia de derechos humanos para los niños.
Según informa End Corporal Punishment, los niños tienen el derecho fundamental a estar protegidos contra toda forma de violencia. Este derecho es esencial para su bienestar, seguridad, supervivencia y desarrollo, y reconoce las graves y duraderas consecuencias de la violencia contra la infancia, no solo para el niño en sí, sino para la sociedad en su conjunto.
El castigo corporal —la forma de violencia contra la infancia, sin duda, más común y aceptada— viola el derecho de la infancia al respeto de su dignidad humana e integridad física, así como su derecho a la salud, el desarrollo, la educación y a no ser sometido a tortura ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. El Comité de los Derechos del Niño y otros órganos creados en virtud de tratados, así como el Estudio del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños, lo reconocen como un problema de gran importancia tanto para la afirmación de la condición de la infancia como titular de derechos como para la prevención de todas las formas de violencia.
Noticia completa: End Corporal Punishment